te confieso que no he dejado de visualizarte en mis recuerdos. Ahi estabas, subido de peso con tabaco en mano y tu polo rojo cereza que a decir verdad te queda muy bien, queria abrazarte pero me detuve...
Te sentaste y mostrate interés por lo que me habia pasado, luego te morías por besarme, y tocarme, eso se noto... acabamos jugando al gato y al ratón o a la victima y al victimario, a veces me gusta pero otras me pone los pelos de punta..
¿Recuerdas las cosas que te dije al oído?, ps si, todas son ciertas.. aunque me olvide de decirte que tambien me gusta cuando trato de besarte y sonries esquivando, luego terminas besandome y cambia todo...
Ja! que noche, te deje para venir a escuchar a los grillos que llegaron en aquella lluvia, ya me acostumbre a oirlos, sabes hasta he empezado a ponerles más atención, ahora solo ellos me acompañan..



